Larrañaga sigue dando pelea y le ganó a Auriblanco 81 a 77. La serie final por el segundo ascenso quedó empatada y el próximo sábado se definirá el otro equipo que acompañará a Cordón en el próximo Metropolitano.

En un partido que tuvo de todo, desde un marco de público espectacular hasta algunos incidentes que llevaron a detener el juego durante algunos minutos, dobles, triples, emoción en el final y otros condimentos que hicieron de la noche de Cordón una de esas difíciles de olvidar.

Auriblanco iba por lograr un ascenso histórico, mucha gente llegó con la ilusión de liquidar la serie. Del otro lado Larrañaga llegaba con el objetivo de cambiar la pálida imagen del primer juego.

Pese a que arrancó mejor el “Auri” fue Larrañaga el que rápidamente dio vuelta las acciones. De la mano de Diego Silva con corridas y la mano defensiva de Camejo y Briozzo el elenco de la calle Francisco Simón colocó un parcial de 7 a 0 con el que pasó al frente y nunca más perdió la vanguardia del marcador. El milrayita defendió de manera muy dura en el primer tiempo, no permitió correr la cancha a su rival. A pesar de tener controlado a sus perimetrales Auriblanco pudo estar cerca gracias al juego interno de Botti y el tiro de cuarta distancia de Jones. El marcador indicaba el 16 a 14 con que se llevó los primeros diez minutos el Larra.

El segundo cuarto fue eterno, hubo algunos problemas con el reloj de 24 segundos en la mesa que generaron algún problema entre los dos delegados de los clubes. Hubo un entredicho, algún reproche y empujón de por medio. Se arrimó gente de los dos lados que nada tenía que hacer en la mesa y el clima se calentó. Los jueces correctamente expulsaron a los dos delegados, cuando llegaron los nuevos y se iba a reanudar el juego hubo algún incidente en la entrada de Cordón. Se generó un tumulto, alguna corrida y los jueces quisieron suspender el partido. Se retiraron al vestuario pero ante la insistencia de las autoridades de la divisional y la buena voluntad de todos los jugadores el juego se reanudó 12 minutos después.

Ese párate fue un nuevo comienzo de juego. Otra vez Larrañaga sacó ventajas que llegaron a los ocho puntos, Colman tuvo un buen pasaje. El “papal” lo empató en 26, Taibo comenzó a tener protagonismo y Gentini aportó también. Larrañaga jugaba mejor y se terminó llevando el primer tiempo. Hubo un interesante aporte de Camejo y el ingreso de Soria fue clave, colocando ocho puntos con tiros de cuarta distancia. Auriblanco no supo atacar la zona que le planteó el “Larra” y se quedó sin gol en el final del segundo cuarto. Los de Fernández se fueron al descanso largo con cinco puntos de ventaja.

El inicio del complemento fue con un triple de Silva para que Larrañaga abriera ocho puntos nuevamente. Llegó la cuarta falta de Soria y el equipo la sintió. Auriblanco en manos de Gastañaga y el juego interno de Juan nuevamente emparejó pero defeccionó en defensa. Rabino paró a su equipo en zona y Larrañaga le colocó cinco triples, tres de Silva y dos de Sarni. La ventaja llegó a ser de 10 puntos, el “milrayita” tenía variantes de juego. Colman era importante para poner puntos en la llave y el perímetro era letal. Los dirigidos por Rabino no encontraron la vuelta en la defensa y además erraron una gran cantidad de libres pero lograron entrar a jugar el último cuarto perdiendo por siete puntos.

Una vez más Auriblanco se colocó en partido. Luego de estar 10 puntos abajo en los primeros minutos del último período se puso solamente a cinco. El déficit siguió siendo el tiro libre. Ya Larrañaga había perdido por cinco faltas a Soria y a Briozzo pero Colman fue enorme en los dos tableros y Ramírez entró y pudo dar una mano. A pesar de las bajas lo de Larrañaga fue conmovedor, pudieron frenar los ataques de Auriblanco. Seis puntos al hilo de Sarni, un doble largo de Silva y un doble y foul de Colman le devolvieron 10 puntos de renta a Larrañaga a un minuto y medio del final.

El juego estaba liquidado pero la juventud de “Larra” le llevó a cometer errores infantiles permitiendo dos jugadas de doble y falta rápidas y errando algunos libres en el cierre. Un nuevo doble de Jones más un antideportivo pusieron suspenso al final. Auriblanco se puso a dos cuando restaban cuatro segundos. A la línea fue De Poi, que había errado dos antes pero que con personalidad puso los dos libres que le terminaron de dar el triunfo final a un equipo de Larrañaga que en final mismo sufrió la lesión de Camilo Colman.

Un equipo que deja todo en cancha, con un amor por la camiseta tremendo y que disimula todas las bajas con las que está el plantel, eso es Larrañaga que pase lo que pase el sábado merece el aplauso de toda su gente.

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