Con Montevideo condenado y Larre Borges a un paso de quedarse, son tres los equipos (Sayago, Olimpia y Biguá) los que se disputan el descenso restante.

La Liga Uruguaya ofrece lo que nadie quiere, dos descensos a la próxima edición del torneo Metropolitano. Uno parece tener a Montevideo como dueño. Un equipo que está dos puntos y medio abajo, pero que, además, ya liberó a los extranjeros y encarará la segunda ronda sin foráneos.

Larre Borges tiene aire, no está salvado del todo, pero tendría que hacer muy mal las cosas para que el fantasma lo atrape, está dos puntos arriba y, además, ha sido por robo el mejor equipo durante el año de los que disputan esta fase.

Olimpia, Sayago y Biguá están igualados. Todo indica que entre ellos tres estará el otro que desciende. Son claves los juegos entre ellos, en ese triángular en la primera rueda, todos se ganaron entre si y los tres quedaron con un triunfo.

Para todos es fundamental e impostergable vencer a Montevideo en el Mercado (todos lo visitan) y el que le saque el triunfo a Larre quedará loco de la vida. Los de Colón y Villa Biarritz reciben al aurinegro en sus escenarios, los de Perdomo deben ir a la Unión.

Más allá de esos juegos, toma una mayor relevancia el triangular entre ellos. Sayago jugará los dos de local, Olimpia los dos de visita; Biguá, por tanto, va uno adentro y otro afuera.

El “Saya” tiene ventajas pequeñas sobre sus contrincantes. Mantiene una base que se conoce, está enzamblado, fue el que ganó más en la ronda permanencia y además tiene los juegos claves en casa. Es un equipo especializado en este tipo de etapas. De todas formas sigue siendo, en cuanto a nombres, el que tiene menos plantel.

Olimpia pareció encontrar su mejor rendimiento antes de fin de año pero ahora lo rodean algunas incógnitas; habrá que ver como influye la llegada sobre la hora de sus extranjeros, el desgarro de Tornaría y el deber de jugar tres partidos de visita. Si reencuentra su nivel, no debería tener problemas para quedarse.

Biguá, en tanto, parece ser el que corre con una pequeña desventaja. Tiene un plantel jóven, donde la mayoría no conoce de pelear el descenso. Debe incorporar y adaptar rápido a Brian Williams -llega mañana- y la lesión de Mujica lo deja con poco recambio interno.